Siento una fuerte atracción tanto por mi tío como por mi tía, así que durante el corto viaje no pude evitar fantasear acerca de lo que podría pasar entre los tres, sin embargo, no podía ni imaginar que mis deseos se iban a convertir en realidad.

Hola, me llamo Dani, soy de Barcelona y tengo 24 años, me gustaría contar lo que me pasó hace algunos meses con mis tíos y que es la mejor experiencia que he tenido en mi vida.

Mis tíos, tienen un chalet en la montaña, cerca de Sitges, un fin de semana de julio que ellos tenían vacaciones, nos invitaron a pasarlo con ellos a mi y a mis padres, pero ocurrió que a última hora a mis padres le surgió un compromiso y no pudieron acudir así que el viernes a primera hora de la tarde, yo, que también tenía vacaciones, cogí mi coche y me dirigí hacia el chalet.

Siento una fuerte atracción tanto por mi tío como por mi tía, así que durante el corto viaje no pude evitar fantasear acerca de lo que podría pasar entre los tres, sin embargo, no podía ni imaginar que mis deseos se iban a convertir en realidad.

Al llegar al chalet, me encontré a mi tío trabajando en el jardín, llevaba solamente unos tejanos recortados y un suéter de manga corta, mi tío se llama Andrés, tiene 44 años, es un hombre alto, debe de medir alrededor de 1,80 metros, moreno, muy guapo y tiene una complexión atlética debido a que practica mucho deporte. Cuando lo vi no pude evitar excitarme ya que sus músculos se le marcaban en la camiseta mojada por el sudor. Bajé del coche y me dirigí a el, para saludarnos con un beso como tenemos por costumbre, al hacerlo noté como sus labios se posaban muy cerca de los míos, rozándolos lo cual me gustó bastante, le pregunté por la tía y el me dijo:

- Ha bajado al pueblo a comprar, yo he terminado con el jardín e iba a darme un baño en la piscina, ¿quieres acompañarme?

- Claro tío, voy a dentro a ponerme el bañador.

- Vale, te espero en la piscina.

Me puse muy contento, porque pensé que esa noche podría masturbarme pensando en el cuerpo de mi tío en bañador y que incluso podría rozarle en la piscina disimuladamente, pero cual sería mi sorpresa cuando al salir a fuera de nuevo con el bañador puesto me encontré con mi tío, de pie, en el borde de la piscina totalmente desnudo. La impresión que me llevé fue muy fuerte y mis ojos se fijaron automáticamente en su pene, no estaba en erección, y era largo, grueso y muy moreno. El vio como le miraba, me sonrió y me dijo:

- Perdona, Dani, no te lo había dicho pero tu tía y yo tenemos la costumbre de bañarnos siempre desnudos, como aquí no nos puede ver nadie…, pero si te molesta puedo ponerme un bañador.

- No tío, que va, a mi también me gusta, dije.

- Estupendo, entonces quítate el bañador tu también.

Lo hice y noté como él me observaba a mi, mi pene es bastante largo aunque no tanto como el suyo y algo menos grueso, noté sus ojos clavados en mi y mi pene empezó a crecer así que me tiré de golpe al agua, un poco rojo. El enseguida me siguió y vino hacia mi, cuando llegó a mi lado, mi pene presentaba una erección completa y yo estaba muy avergonzado.

- Vaya Dani, me dijo, el agua está fría pero parece que a ti eso no te afecta para nada.

- Lo siento tío…, fue lo único que acerté a decir estaba muy avergonzado.

- No te preocupes cachorrillo, esto es más normal de lo que tu te imaginas, vaya la verdad es que estas muy bien dotado….

Entonces alargó su mano y me cogió mi pene, yo casi di un brinco del temblor que me entró pero armándome de valor alargué a la vez mi mano y empecé a acariciar su pene que empezó a crecer entre mis manos.


- Tu, tu tío… es muy grande…, dije tartamudeando.

Entonces el se acercó más a mi y me abrazó rodeándome los hombros con sus brazos, y me dio un beso en la boca, que yo le devolví, fue largo y muy dulce.

- ¿Has estado alguna vez con otro hombre Dani?

- No tío, nunca

- ¿Te gustaría estar conmigo, que fuera yo el primero?

- Si tío, lo deseo, pero ¿cómo has sabido…?

- Siempre he notado que me mirabas de un modo especial

y que procurabas acercarte a mi siempre que podías, ven vamos fuera.

Entonces me cogió de la mano y me guió fuera de la piscina, cuando estuvimos a fuera nos secamos y el me cogió por el talle y me llevó dentro de la casa, por el camino me acarició el culo diciéndome que lo tenía muy bonito, y cuando llegamos a la habitación de matrimonio me dijo que me tumbara en la cama.

- Pero… ¿y si viene la tía?

- No te preocupes por ella cachorrillo, vamos a jugar un poco

- Si tío, quiero hacer el amor contigo

- Y yo contigo Dani, ven aquí.

Se tumbó en la cama y me abrazó, empezamos a besarnos mientras mis manos buscaban sus genitales y el no paraba de acariciarme mi culo, entonces cuando más enfrascados estabamos en los besos y en las caricias, noté como otras manos diferentes, mas suaves me acariciaban la espalda, me di la vuelta y la imagen que vi hizo que me diera un vuelco el corazón.

Mi tía estaba de pie al lado de la cama, desnuda, sonriendo, preciosa. Mi tía se llama Teresa, es la hermana menor de mi madre, tiene 42 años y es muy parecida a ella físicamente. Yo he visto muchas veces desnuda a mi madre, pues a ella no le importa, siempre que no esté mi padre y a mi tía la había visto muchas veces en bikini, ambas son morenas, con el pelo largo y rizado miden alrededor de 1,60 metros y tienen una figura y unos pechos preciosos. Al contemplarla así, no pude evitar ruborizarme completamente y bajar la cabeza, sin embargo, ella me acarició el pelo y me dijo de forma muy dulce:

- No te preocupes por nada cachorrillo, la verdad es que tu tío y yo teníamos muchas ganas de que esto ocurriese, hace tiempo que notamos como nos miras y nos acaricias disimuladamente a nosotros y a mi hermana, y pensamos que sería muy bonito que pudiéramos hacer el amor todos juntos.

- Si tía, acerté a decir, yo también pienso que sería muy bonito.

- Venga, dejadme sitio en medio de los dos, quiero tener a mis dos hombres a mi lado.

Ella se puso entre nosotros y nos cogió el pene a cada uno acariciándolos suavemente, los tres nos miramos y entonces yo la besé en los labios, el beso también fue muy dulce como había ocurrido con mi tío. Luego fui bajando con mi lengua y empecé a lamerle los pechos, poco a poco sorbiendo sus pezones, acariciándolos, mientras mi tío había metido su cabeza entre los muslos de mi tía lamiéndole su coño. Mi tía empezó a gemir de placer y me dijo:

- Por favor Dani, ponte encima de mi, no puedo más.

Mi tío se apartó y yo me subí encima de mi tía penetrándola, su coño estaba muy mojado y mi pene entró dentro de ella muy suavemente, yo estaba muy excitado y sentía que me iba a correr en seguida, entonces le dije:

- Lo siento tía, perdóname, pero no aguanto más.

- No te preocupes cachorrillo, córrete, por favor, tu tío me hará llegar a mi.

Yo entonces no me aguanté más y exploté dentro de ella, tuve el mejor orgasmo de toda mi existencia, no era la primera vez que hacía el amor pero si que había sido el momento más caliente de mi vida. Me salí de mi tía y mi tío se montó entonces encima de ella, enseguida empezaron los dos a gemir, yo mientras tanto no paraba de acariciarlos y al final los dos explotaron en un orgasmo muy fuerte.

Nos quedamos los tres tumbados encima de la cama, acariciándonos, descansando, esta vez yo estaba en medio, entonces mi tía, con una mirada muy libidinosa, me pregunto:

- ¿Te han cabalgado alguna vez Dani?

- No tía, ya le he dicho al tío que es la primera vez que estoy con un hombre.

- ¿Te gustaría que tu tío lo hiciera?

- Si, mucho

- Bien, pues ¿por que no empiezas a preparar a tu tío?, yo mientras tanto iré a buscar algunas cosas…

Mi tía se levantó de la cama y yo me acerque a mi tío, nos besamos en la boca y luego fui bajando con mi lengua, lamiendo sus tetillas, su ombligo y por último mi lengua llegó a sus genitales, su pene estaba flácido después de haberse corrido dentro de mi tía y tenía restos de esperma y de los jugos de ella. Yo entonces empecé lamiendo por debajo de sus testículos, poco a poco y de cuando en cuando mi lengua alcanzaba el agujero de su culo, mientras mi mano masajeaba su pene, poco a poco fui subiendo con mi lengua, por sus test&ia

cute;culos, metiéndomelos en la boca, uno a uno y luego fui dando pequeños lengüetazos en su tallo, por último me metí su capullo en mi boca, lo encontré muy caliente y suave, noté como iba creciendo su pene en mi boca y esto me llenó de orgullo, entonces mi tío me dijo:

- Que bien lo haces Dani, ¿seguro que es la primera vez que lo haces? Esto hizo que me pusiera muy contento, lógicamente no podia contestarle con su pene en la boca, pero si hubiera podido hacerlo le hubiera dicho que no, pero que llevaba mucho tiempo soñando con este momento.

Entonces llegó mi tía, y me dijo que dejara ya a mi tío, que si no iba a conseguir que e corriera antes de que me montara. Yo lo hice y me di la vuelta, entonces vi que ella llevaba en la mano una pomada que era un dilatador anal, yo lo sabía porque también tengo ese producto en mi casa, lo había comprado en un sex-shop, junto con un consolador anal para mis masturbaciones. Entonces ella dijo a mi tío que se fuera de la cama y que los dos nos íbamos a poner la crema.

Ella, se situó a cuatro patas encima de la cama y me pidió que le untara la crema en su ano, en lugar de eso, me puse detrás suyo separé sus nalgas con las manos y metí mi lengua en su agujero, y empecé a lamerlo, mi tía empezó a gemir y me dijo que no parara que eso le gustaba mucho y que luego me lo haría a mi, yo estuve un buen rato lamiendo su ojete hasta que ella me dijo que parara, que se iba a correr otra vez solo con lo que le estaba haciendo. Le hice caso y me separé de ella, cogí el tubo de la crema y se la unté abundantemente en el ano que había lamido. Entonces mi tía me dijo que era mi turno y repitió en mi la operación que yo había hecho con ella, cuando mi tía empezó a lamerme el ojete mi tío se acercó a mi y empezó a acariciarme y a besarme, entre las caricias de mi tío y la lengua de mi tía sentía un placer tal que creí que iba a tocar el cielo con las manos.

Mientras me acariciaba, mi tío me decía al oído dulcemente:

- Ya verás como te gusta cachorrillo, al principio te hará un poco de daño pero pronto el dolor se transformará en un placer maravilloso, no te preocupes Dani, nosotros nunca haríamos nada que te causara dolor.

- Yo tampoco os lo haría a vosotros, os quiero tanto.

- Nosotros también te queremos, eres como un hijo para nosotros, bueno, ahora eres más que eso, eres nuestro amante, sentimos amor por ti.

- Y yo lo siento por vosotros, de verdad.

Entonces mi tía me untó la pomada en mi ojete y cogió de la mano a mi tío y le dijo que tuviera cuidado conmigo y guió el pene de mi tío hasta la entrada de mi ano. Yo de la excitación estaba mareado y sentía que nunca había tenido el pene tan duro. Mi tío empezó a apretar entrando su pene más fácilmente de lo que se esperaba debido a las penetraciones que yo me había hecho con el consolador y que más tarde les confesaría a ambos. Tenía un dolor enorme en mi ano pero a la vez estaba notando un placer indescriptible. Entonces mi tía una vez que se hubo asegurado de que el pene de mi tío estaba bien dentro de mi se puso debajo mío metiéndose entre mis brazos y mis piernas y dándose la vuelta luego para quedar su coño a la altura de mi boca y su boca en mis genitales. Aquello fue lo mejor que me había pasado en mi vida, mi tío me estaba desvirgando mi ano y mi tía, para mi la segunda mujer más maravillosa del mundo después de mi madre me estaba lamiendo mi pene y los testículos, mientras yo lamía su coño.

Al cabo de mucho rato de moverse mi tío empezó a gemir y yo aceleré el movimiento de mi lengua en el coño de mi tía hasta que logré su orgasmo, mi tío se corrió poco después, entonces salió de mi y se tumbó en la cama, agotado, mi tía hizo lo mismo y yo me quedé en medio de los dos con mi culo muy dolorido, sudando pero muy satisfecho. Entonces como todavía no me había corrido, mi tía me cogió el pene con su boca y empezó a moverla arriba y abajo, en pocos segundos exploté dentro de su boca, soltando una gran cantidad de esperma. Mi tía no se lo tragó sino que lo extendió sobre mi y sobre mi tío y también sobre ella, frotándonos bien entonces dijo:

- Bueno Dani, dijo mi t

ía sonriendo, esto significa que a partir de ahora estaremos unidos para siempre más de lo que lo estabamos antes.

- Te quiero tía, te quiero tío.

- Yo también te quiero Dani, dijo mi tía.

- Y yo también cachorrillo, dijo mi tío.

Entonces empezamos a hablar mientras no parábamos de acariciarnos y de besarnos, hablamos de muchas cosas, principalmente de mi madre, yo les confesé que sentía una atracción muy fuerte hacia ella igual que la que sentía hacia ellos dos y mi tía me comentó que eso era algo normal, que mi madre era una mujer muy sensual y también muy abierta como ella, nos dijimos muchas palabras de amor y de cariño, entre los tres.

Al cabo de una media hora noté como mi pene se volvía a poner en erección, mi tía también lo vio y dijo:

- Bueno Santi, me gustaría que ahora me cabalgaras tu a mi.

- Me gustaría mucho tía.

Mi tía dijo a mi tío, que también tenía de nuevo el pene en erección que se tumbara encima de la cama, y a mi que me pusiera detrás de ella, enseguida me di cuenta de lo que quería. Ella, entonces se montó encima de mi tío clavándose su pene y luego inclinándose para dejarme su culo ofrecido. La escena era preciosa, eran dos personas que quería y deseaba tanto. Enseguida me puse detrás de mi tía y apreté mi pene en su ojete. Entró muy rápido, pues mi tía estaba acostumbrada al pene de mi tío que es mas grueso. Como nos habíamos corrido antes dos veces, esta vez aguantamos mucho los tres y entre gemidos, y palabras de amor y de cariño, tardamos mucho tiempo en corrernos, en cuanto lo hicimos, nos quedamos encima de la cama conmigo en medio acurrucado entre ellos dos y nos dormimos.

Cuando nos despertamos al cabo de unas dos horas estaba ya bastante entrada la noche así que entre mi tía y yo preparamos algo de cenar y durante la cena brindamos con cava por el descubrimiento que habíamos hecho y decidimos que a partir de ahora además de familia éramos amantes, personas enamoradas y que no tendríamos ningún tipo de tabú en el futuro entre nosotros.